27 de octubre

 

Tecnológico de Costa Rica (TEC)

 

El Tecnológico de Costa Rica (TEC) es una Institución de educación superior Pública, fundada el 10 de junio de 1971, mediante la ley N° 4777 y bajo la tercera administración del presidente José Figueres Ferrer. Inició bajo el nombre de Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR), pero a partir del 2010, se realiza un cambio en la imagen y se pasa a llamar Tecnológico de Costa Rica (TEC), como nombre promocional.

 

Historia

 

Durante la gestión del presidente Figueres, tanto él como el presidente de la Asamblea Legislativa Daniel Oduber Quirós, el comité de apoyo y la población cartaginesa apoyaron la creación de una nueva institución de educación superior. Los cartagineses la escogieron dejando de lado dos opciones: un programa de desarrollo agropecuario y una carretera a San José.

 

El primer rector del Tecnológico de Costa Rica fue Vidal Quirós Berrocal, un ingeniero civil de 33 años con formación en administración de empresas en el Tecnológico de Monterrey.

 

El rector del Tecnológico contaba con un Consejo Director. El primero estuvo conformado por el profesor Uladislao Gámez Solano, ministro de Educación Pública; el presbítero Santiago Nuñez, representante del Ministerio de Trabajo y Bienestar Social; el licenciado Marco López Agüero, ministro-director de la Oficina de Planificación de la Presidencia de la República; Rogelio Coto Monge, del Ministerio de Economía, Industria y Comercio; el ingeniero Carlos Bianchini Pirera, del Ministerio de Agricultura y Ganadería, y el ingeniero Max Koberg Van Patten, de la Cámara de Industrias. Además, tuvo a un rector adjunto, el ingeniero Milton Rubio, y a José Joaquín Seco como su Vicerrector Académico, también con estudios en el TEC de Monterrey.

 

En sus comienzos, el Tecnológico de Costa Rica estuvo instalado en el Edificio Pirie (hoy Casa de la Ciudad), el cual fue donado por la Municipalidad de Cartago.

 

Dos años después de su creación, en 1973, comenzaron las tres primeras carreras del TEC, opciones totalmente novedosas en el país: Ingeniería en Construcción, Ingeniería en Producción Industrial e Ingeniería en Mantenimiento Industrial. Estas fueron escogidas por las necesidades planteadas en el país y la influencia del contexto mexicano.

 

Luego se compraron las casi 100 hectáreas de terreno en las cuales se encuentra actualmente el Campus Central. En estos terrenos se construyeron los primeros edificios que albergaron a los estudiantes del TEC en esos primeros días de lecciones. Las edificaciones prefabricadas fueron donadas por el Ministerio de Obras Públicas y Transportes, y diseñadas en México.

 

Sus precintas en la parte superior corresponden a un simbolismo indígena propio de nuestro país, y fue propuesto por el arqueólogo cartaginés Carlos Aguilar.

 

Los primeros alumnos provenían principalmente de colegios técnicos vocacionales, y los dos principales argumentos utilizados para motivarlos a venir al Tecnológico eran el enfoque de las carreras, muy dirigidas al sector productivo, y el otro, su duración, tres años de estudio.

 

Los primeros laboratorios, en el caso de Ingeniería en Construcción, se realizaron en la Universidad de Costa Rica (UCR), y los del área mecánica en el Colegio Monseñor Sanabria. El primer laboratorio construido en el TEC fue el llamado Taller Básico, actualmente administrado por la Escuela de Ingeniería Electromecánica.

 

Con las tres primeras carreras, los estudiantes obtenían el grado de técnico superior; sin embargo, la situación cambió antes de la primera graduación. Su título por el grado de bachillerato universitario fue como ingenieros técnicos, pues el número de créditos era mayor al de un técnico.

 

Ética profesional, honradez, prudencia, amplio conocimiento e interés en la transferencia de conocimiento fueron los valores y conceptos que los docentes dejaron plasmados en los primeros egresados.

 

Al finalizar el año 1982, el TEC pasó de 3 a 16 carreras, de 87 estudiantes a 2218, y de 2 a 24 edificios.

 

El TEC inició una etapa de cooperación con la Embajada de Alemania. Esto dio inicio a la formación de personal para iniciar la carrera de Ingeniería Electrónica, una idea futurista para esa época. Algunos de sus profesores se capacitaron en Alemania y otros en México.

 

También se propuso la creación de una carrera que sirviera de enlace entre los profesionales en computación y la administración de las empresas; entonces nació el programa de Ingeniería en Ciencias de la computación Administrativa.

 

Por otra parte, la carrera de Administración de Empresas nació como una necesidad de incrementar el número de estudiantes, ya que en esta época se empezaba a discutir el financiamiento de la educación superior. Es en este contexto que se hizo la contratación del profesor Arturo Jofré, quien fungió como director de la Escuela.

 

Las carreras de Ingeniería Forestal e Ingeniería en Maderas se crearon con el objetivo de introducir la conciencia ambiental y aspectos tecnológicos en el sector agroforestal.

 

Por otra parte, en esa época, hubo un apoyo importante del gobierno italiano para mejorar los productos del sector industrial. Fue cuando se creó la carrera de Diseño Industrial.